Águe vuelve a sus raíces en una exposición marcada por el viaje y la transformación

Comparte este contenido

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Obra Velorio de un Angelito de Águeda Hernández, con una figura alada rodeada de flores y velas.

La artista visual Águeda Hernández presenta Volver, una exposición que reúne obras surgidas de un proceso de transformación personal y artística iniciado durante su residencia en NARA, Colombia. La muestra, presentada en el Museo Claudio Arrau León, recorre la identidad, el territorio, la sexualidad, la memoria y los imaginarios populares desde diferentes técnicas y lenguajes.

Alejarse para volver a mirar. Esa experiencia está en el origen de Volver, exposición con la que Águeda Hernández, Águe, reúne un conjunto de trabajos que dialogan con su trayectoria y, al mismo tiempo, abren nuevas direcciones dentro de su producción artística.

Una parte fundamental del proceso se desarrolló durante su paso por Residencias NARA, en Colombia. La experiencia significó una transformación de una práctica caracterizada hasta entonces por una figuración intensa, vinculada a la fantasía y la ilustración y desarrollada en disciplinas como la serigrafía y el muralismo. El encuentro con otro entorno y otros ritmos abrió un espacio de introspección que condujo su trabajo hacia formas más abstractas, íntimas y sensibles.

La distancia produjo también un movimiento de regreso. La curadora de la exposición, Lorena Villablanca, sitúa la producción de Águe en torno a temáticas sociales, espirituales y de identidad que encuentran un punto de origen en el yo, los recuerdos y la búsqueda de respuestas desde la propia experiencia. El viaje fuera de su territorio se transforma, de esta manera, en una herramienta para observar nuevamente sus raíces.

Ese ejercicio adquiere formas especialmente directas cuando la artista trabaja con símbolos locales. En Dominación de origen, Águe cruza dos elementos asociados a la identidad tradicional de Chillán —el huaso y la longaniza— para construir una imagen que parodia y desacraliza esas representaciones. En Maricueca, realizada mediante serigrafía e intervención textil, dos figuras masculinas vestidas de huaso se besan sobre un pañuelo, desplazando nuevamente los códigos de la tradición hacia preguntas contemporáneas sobre identidad y sexualidad.

Gráfica de la exposición Volver de Águeda Hernández en el Museo Claudio Arrau León de Chillán.
Volver, de Águeda Hernández, se presenta en el Museo Claudio Arrau León entre el 3 y el 26 de septiembre.

La exposición también transita por registros más íntimos y espirituales. Mamá aborda la maternidad; Lengua explora una corporalidad sensual y perturbadora; y Velorio de un Angelito, un acrílico de un metro por un metro realizado en 2025, recupera visualmente una práctica arraigada en la religiosidad y cultura popular. Junto con ellas aparecen acuarelas, serigrafías, risografías y ejercicios de bitácora que permiten observar las distintas direcciones asumidas durante el proceso.

Volver no plantea ese tránsito como el abandono de la producción anterior de Águe. El catálogo identifica precisamente la convivencia entre lenguajes: la abstracción surgida de la residencia mantiene la intensidad de sus trabajos figurativos y convierte la posibilidad de detenerse, equivocarse, rearmarse y crear nuevamente en parte del propio proceso artístico.

La exposición corresponde a la cuarta temporada de TAV 2026, cuenta con curatoría de Lorena Villablanca y se presenta en el Museo Claudio Arrau León de Chillán entre el 3 y el 26 de septiembre.

Explora la obra de Águe en su sitio web y sigue su trabajo en Instagram.